Answer
La fragilización por hidrógeno se caracteriza por fallas repentinas y catastróficas bajo carga estática, a menudo horas o días después de la instalación. La superficie de la fractura es típicamente intergranular (las grietas siguen los límites de los granos) y carece de signos de deformación plástica (estricción). Esto ocurre en aceros con alto contenido de carbono (SAE 1070-1090) que han sido limpiados con ácido o galvanizados. Si un resorte ondulado se rompe mientras simplemente se encuentra en un estado precargado en un ensamblaje, el hidrógeno es el principal sospechoso. La detección implica microscopía electrónica de barrido (SEM) para observar las facetas intergranulares. La prevención requiere cambiar a un acabado no quebradizo (como enchapado mecánico o recubrimientos por inmersión y centrifugado) o adherirse estrictamente a un protocolo de horneado posterior al enchapado de $375^°F$ durante 4 a 24 horas.